JSON y YAML son los dos formatos dominantes para configuración e intercambio de datos. JSON es explícito, estricto y universal; YAML es legible por humanos y domina en Kubernetes, Ansible, GitHub Actions y Docker Compose. Este conversor los traduce en ambos sentidos sin salir del navegador, preservando la estructura, las listas anidadas y los tipos primitivos.
Cuándo elegir uno u otro
Elige JSON para APIs, mensajes entre servicios y almacenamiento binario donde el rendimiento cuenta. Elige YAML cuando el archivo lo van a editar humanos: pipelines, manifests, playbooks. YAML admite comentarios (`#`), anclas y referencias (`&`, `*`) que ayudan a evitar duplicación en configuraciones grandes.
Gotchas típicos de YAML
El problema del 'Norway bug': `NO` se interpreta como booleano en YAML 1.1 y hay que citarlo (`'NO'`). Fechas ISO se convierten a tipo Date, no a string. La indentación es semántica: mezclar tabs y espacios rompe el parseo. YAML 1.2 (JSON-compatible) resuelve muchos de estos casos, pero muchas librerías aún usan 1.1.
Round-trip fiable
No todo YAML tiene equivalente JSON directo: los anclajes se expanden y los comentarios se pierden. El conversor mantiene el orden de claves siempre que puede y avisa cuando el YAML contiene construcciones que no viajan en JSON.
Casos de uso comunes
- Convertir un docker-compose.yml a JSON para pasarlo por un procesador.
- Migrar configuración YAML a un servicio que solo acepta JSON.
- Copiar un fragmento de OpenAPI de JSON a YAML.