La factura eléctrica española combina un término de potencia (lo que pagas por tener contratados unos kW disponibles, independientemente de si los usas) con un término de energía (lo que consumes en kWh, con precios que varían por franja horaria en la tarifa PVPC). Esta calculadora de consumo eléctrico traduce la potencia de tus electrodomésticos y las horas de uso diario en un coste mensual y anual estimado, ayudando a identificar qué aparatos realmente disparan la factura.
De vatios a kWh: la unidad que aparece en tu factura
Un electrodoméstico de 2000 W (2 kW) funcionando durante 1 hora consume 2 kWh. La factura eléctrica factura en kWh, no en vatios, así que el cálculo básico es potencia en kW multiplicada por horas de uso. Un aire acondicionado de 2000 W usado 6 horas al día consume 12 kWh diarios, unos 360 kWh al mes, una cifra que a 0,15-0,20 euros/kWh representa entre 54 y 72 euros mensuales solo por ese aparato.
Potencia contratada: el coste fijo que muchos ignoran
El término de potencia se paga cada día del año, tengas o no consumo, y depende de los kW contratados en cada periodo (punta y valle en la tarifa 2.0TD). Contratar más potencia de la necesaria por miedo a que salte el ICP (interruptor de control de potencia) incrementa el coste fijo mensual de forma innecesaria; contratar menos de la necesaria provoca cortes de suministro cuando varios electrodomésticos coinciden en uso simultáneo. Revisar la potencia contratada frente al consumo real, especialmente tras cambios en el hogar (nuevo aire acondicionado, coche eléctrico), suele generar ahorros que pasan desapercibidos durante años.
Los electrodomésticos que realmente disparan la factura
El aire acondicionado y la calefacción eléctrica son, con diferencia, los mayores consumidores en los hogares que los usan de forma intensiva, seguidos por el termo eléctrico de agua caliente (puede suponer un 15-20% del consumo total de un hogar) y el horno eléctrico. Electrodomésticos con motor de compresor que están siempre encendidos, como la nevera, consumen poco en potencia instantánea pero mucho en el total anual por estar funcionando 24 horas al día los 365 días del año: una nevera de clase energética antigua puede consumir el doble que un modelo A+++ actual.
Discriminación horaria: cuándo mueve la aguja y cuándo no
La tarifa PVPC con discriminación horaria tiene tres periodos (punta, llano, valle) con precios muy distintos: la franja valle (de madrugada y fines de semana) puede costar la mitad que la punta. Mover el uso de la lavadora, el lavavajillas o la carga de un coche eléctrico a horario valle genera ahorros reales, pero solo compensa el esfuerzo si esos electrodomésticos representan una parte significativa del consumo total; desplazar el uso de aparatos de bajo consumo (cargador de móvil, router) no genera un ahorro perceptible.
Standby y consumo fantasma
Dispositivos en modo de espera (televisores, consolas, cargadores enchufados sin dispositivo, routers) consumen entre 1 y 10 W de forma continua las 24 horas del día, lo que a lo largo de un año puede sumar entre 10 y 50 euros por hogar solo en consumo fantasma. No es la partida más grande de la factura, pero es la más fácil de eliminar con regletas con interruptor físico.
Comparar tarifas: PVPC frente a mercado libre
La tarifa PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) fluctúa cada hora según el mercado mayorista y solo está disponible con comercializadoras de referencia; el mercado libre ofrece precios fijos o indexados con condiciones pactadas contractualmente. Ninguna opción es universalmente mejor: en periodos de mercado mayorista muy volátil, un precio fijo del mercado libre protege frente a picos, mientras que en periodos estables el PVPC suele resultar más barato al no incluir margen comercial adicional.
Errores frecuentes al estimar el consumo
El error más común es multiplicar la potencia nominal de un electrodoméstico (la que figura en la etiqueta) por todas las horas que está enchufado en vez de las horas que realmente está en funcionamiento activo: una nevera está enchufada 24 horas pero el compresor no trabaja de forma continua. El segundo error es ignorar el término de potencia al comparar tarifas, comparando solo el precio del kWh cuando el coste fijo mensual puede representar hasta el 30-40% de la factura total en hogares de bajo consumo.
Casos de uso comunes
- Estimar cuánto cuesta al mes usar el aire acondicionado un número determinado de horas diarias.
- Decidir si conviene reducir la potencia contratada tras analizar el consumo real del hogar.
- Comparar el coste de cambiar una nevera antigua por un modelo de bajo consumo.
- Calcular el ahorro de mover el lavavajillas y la lavadora a horario valle.
Buenas prácticas
- Revisa la potencia contratada frente al consumo real al menos una vez al año.
- Prioriza cambiar el electrodoméstico con mayor potencia y horas de uso, no el más barato de sustituir.
- Usa regletas con interruptor físico para eliminar el consumo fantasma en standby.
- Compara tarifas incluyendo el término de potencia, no solo el precio del kWh.